jueves, junio 01, 2017

Marcela Sabat, la vergüenza trewhelina
Por María José Peñaranda
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Con mis amigas no queremos ir. No es que no tengamos identidad trewhelina o que nos falte plata. De hecho, la entrada cuesta tres lucas e incluye un cover.

El punto es otro: rara vez resultan los eventos trewhelinos.

El año pasado hicieron un asado en el centro de deportes de Lo Pinto y, aunque ofrecieron buses de acercamiento, pocos prendieron con la iniciativa. Para este evento hay sólo 123 personas confimadas en Facebook a pesar de las “grandes sorpresas” y la rifa de un pasaje a Buenos Aires.

Al final, nuestras ganas de ver a los profes y de recordar viejos tiempos son más fuertes.
Nadie, sólo Marcela

Cuando llegamos, a eso de las 11, nos sorprende la producción: pantalla gigante, un grupo cantando, un DJ, animadores y máquinas que tiran burbujas. En un momento aparece un vedetto acompañado por bailarinas vestidas con la camiseta de la selección en una versión extra-small que no les alcanza ni para taparles el ombligo.

Después de las doce ya somos 70 personas. Es ahora cuando aparece lo que se convertirá en la gran sorpresa de la noche: Marcela Sabat, la diputada de Ñuñoa y Providencia, la misma que el año pasado duró menos de 24 horas en su cargo de vocera del comando de Sebastián Piñera después de que expresara su aprensión por que llamaran ladrón a su candidato sin que nadie se lo preguntara. La misma que fue subida y bajada por Política Rock luego de su participación en Chile Debate, cuando todavía era candidata.

Lleva botas largas, un vestido ajustado, aros grandes y tiene el pelo alisado. Está parada en medio del escenario con un micrófono en mano. Tiene la mirada perdida y se nota que sus ojos no logran enfocar del todo bien.

El DJ corta la música: la hija del alcalde de Ñuñoa tiene que dar el discurso que nadie le pidió que diera. Marcela está eufórica e intenta mantener el equilibrio. Le pide al público que se calle y que le preste atención. Mueve las manos haciendo señas y con un tono de voz aguda y desagradable comienza su cháchara.

-Primero que todo quiero decirles que yo, Marcela Sabat, soy Diputada de la República –dice.

Los asistentes la miran desconcertados. ¿Qué hace aquí?, se preguntan. ¿Quién le pidió que se subiera al escenario? ¿A quién le importa?

-Soy trewhelina de corazón y estoy agradecida del colegio porque de él saqué todos los valores –dice-, y quiero decirles que los valores aprendidos en el Trewhela’s son los que incluiré en mi trabajo como parlamentaria.

El pelambre de los asistentes no para. Nadie parece escucharla.

Se escuchan pifias. Marcela no puede hablar.

-¡Qué onda, qué onda! –grita desconcertada mientras observa cómo es ignorada.

La gente sigue bailando y riéndose. Bastan unos minutos para que alguien le haga entender a Sabat que lo mejor sería bajar del escenario y mantener la dignidad.

Pero, antes de terminar con su espectáculo, se tira una frase que resuena con tono de pelolais molesta:

-¿Oye, qué onda! ¿Saben qué más? Chaoooooo, en esta fiesta no hay nadie.

Baja del escenario como puede, intentando mantener el equilibrio.

La gente sigue bailando y pronto la escena no es más que un dato curioso, como que Marcela Sabat -sí, esa Marcela Sabat, la del Trwhela’s- es diputada.

lunes, mayo 16, 2011

La ballena que quería volar

Había una vez....
Una ballena muy chiquita.. que quería volar
El papá y la mamá le decían, que las ballenas no pueden volar.

Pero en la noche, soñó.. y voló
fín

(Cuento contado por Magdi, 3 años)

domingo, enero 17, 2010

Elecciones 2010, votar o botar el voto?


"No importa que el tiburon se moje, mientras salpique", así me explicaba un amigo la corrupción en su país...

Siento que Chile, mi país, ha logrado reconocimiento mundial y ha ido MUY DE A POCO, recuperando la justicia social, derechos que la dictadura nos quitó y que lentamente se han ido recuperando en 20 años de democracia.

Ha sido en gran parte, obra de pocas personas, héroes anónimos en puestos intermedios.
Siento un profundo respeto por muchos funcionarios de vocación pública y sin agenda partidista, que han hecho un tremendo aporte al país.

Por otro lado, siento un profundo desprecio por esa lacra politica que jamas han servido a nade, zánganos que viven del trabajo de los demás y que encuentran su habitat natural en los partidos.
Soberbios, rencorosos, brillantes, amigos de lo ajeno, defensores de lo propio

Tengo super claro mi voto, y la decisión que conlleva.

Tengo claro que la en Concertación hay personas que llevan robando 20 años y si los dejamos, van a seguir 20 años más.. y eso es MUY MALO para el país
También tengo claro que hay funcionarios de la Concertación, que han puesto el hombro para sacar este país adelante.
Al votar hoy, la única alternativa, es votar por una alianza de partidos que no son capaces de vivir juntos y que su única ambición es cambiar el poder que hoy tienen, por aún más poder.

No se como ocurre ne otras partes, pero siento que nuestro país es gobernado por el poder económico, por ese 10% de la población que tiene el 90% de los recursos, que es injusto y que necesitamos un gobierno que sepa negociar con ellos.
Y que la Alianza, no va a negociar con ellos, que son los que les dan de comer.

Tengo tres alternativas, dejar que otros decidan, anulando mi voto, dejandole la responsabilidad a otros. Esa para mi, no ha sido ni será nunca opción.

Entonces estoy entre los que montaron por 20 años, una máquina corrupta, o votar por los que han sido corruptos de toda la vida.

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martes, diciembre 08, 2009

El futuro de Chile será digital o no será.

Nota del Blog: No redacté esta carta, ni participe del desarrollo de la misma, la publico como una forma de apoyo. Sin embargo estoy por completo de acuerdo en lo aquí expresado

Esta carta* es parte de una invitación de un grupo de ciudadanos, quienes estamos convencidos en la necesidad de reflexionar respecto de la sociedad que queremos. Esta es una provocación que compartimos con ciudadanos y ciudadanas de nuestro país, en el contexto de la inminente elección del Presidente del Bicentenario de Chile.


Nuestro país ha madurado. A pesar de tener heridas no completamente sanas y traumas transversales en la sociedad, Chile ya no es el mismo de hace 30 años, tampoco es la misma sociedad esperanzada con el retorno de la democracia de 1990. Vivimos los temores del cambio de siglo y encaramos, a partir del 2000, una nueva ruta, con una visión ciudadana -quizás pretenciosa pero sincera-, abiertos a un cambio en la forma tradicional de hacer política que conocíamos y dispuestos a construir un futuro inclusivo.


Chile dejó de ser ese país aislado y provinciano. Cambiaron las premisas de las personas, de las familias, de las empresas, del Estado. El nuestro es hoy un país abierto al mundo como nunca antes lo había sido, y las tecnologías, la Red, la "convivencia en la nube", nos permiten emparejar la cancha y jugar en igualdad de condiciones a nivel global.


Quienes escribimos esta carta somos padres de una nueva generación, conectada con el mundo y atenta a las oportunidades que éste les ofrece. Nuestros hijos acceden a fuentes de información y conocimiento con una dinámica y velocidad que nos asombra, que en muchas ocasiones no podemos seguir y que debemos aprender a escuchar. Este mundo sin fronteras, móvil y accesible desde las pantallas, es el ambiente natural en el que, los nuevos emprendedores se proyectan para construir innovación, desarrollar capital humano y valor agregado al país de hoy y del futuro.



La generación que vivirá intensamente el bicentenario nos desafía a responder a las nuevas necesidades y demandas de nuestra sociedad. Creemos que la tarea prioritaria para Chile en los próximos diez años es convertirse en parte activa de la sociedad del conocimiento, aportando desde nuestra riqueza y diversidad cultural. Para hacerlo, tenemos las herramientas a nuestro alcance, pero necesitamos aprender a utilizarlas creativamente. Nuestra oferta educativa debe mirar como oportunidad y no como amenaza las competencias digitales y la mirada crítica de las nuevas generaciones, para construir una propuesta de calidad que considere las habilidades del siglo veintiuno como eje del curriculum del Chile del presente.


A esta generación tenemos el deber de entregarles un país con perspectiva, con visión de largo plazo y no con formato de borrador permanente. El concepto de cambio, tan utilizado en tiempos de campaña, pero tan olvidado en otros momentos, debe ser asimilado como una necesidad inmediata. Hoy el cambio es un estado permanente. Debemos avanzar en un proceso de sincerar lo bueno, lo malo y lo feo, independiente del origen o color de esas iniciativas.


Vemos como, a la distancia, países del primer mundo y otros que fueron similares a Chile crecen, impulsando grandes reformas y proyectos país, en los cuales la tecnología y su aporte son piezas fundamentales. En todos esos ejemplos, el Estado ha contado con una institucionalidad capaz, dotada de respaldo político y económico para encarar esta tarea, que acoge a múltiples sectores y lidera efectivamente con fuerza un proceso que nos tomará al menos diez años. Una institucionalidad que pueda definir y ejecutar una política pública de largo plazo, con capacidad de adaptarse a escenarios en permanente cambio y que no se redefina por completo cada vez que se produce un cambio de gobierno.


Nos referimos a la aplicación de la tecnología y su uso para el combate de la pobreza, palanca para una mejor calidad de vida y motor de desarrollo para que las personas accedan, entre otras cosas, a una mejor educación, mejor salud, mejor trabajo, promoviendo su capacidad innovadora y su mayor participación en todas las esferas donde su futuro se juega. Las cifras así lo indican. Según el Banco Mundial, un incremento de 10% de penetración de banda ancha genera en países como el nuestro un aumento del 1,38% en el Producto Interno Bruto. ¿Conocen nuestros economistas otro ejemplo similar? Otro modelo que el mundo nos reconoce pero que no hemos sido capaces de reproducir en otros ámbitos, es la plataforma de compras públicas Chilecompra, la cual permitió aumentar la participación de las pequeñas y medianas empresas en la compras del Estado a un 37%, más del doble de su participación en el resto de la economía. Pero pese a ello, según un estudio encargado por la Subsecretaría de Telecomunicaciones a la Universidad Alberto Hurtado, en 1 de cada 5 hogares del país no se ve valor a estar conectado a Internet.


No se trata de subirse a las modas tecnológicas de turno o a sus gadgets, sino de cómo nos integramos de manera inteligente y oportuna a la sociedad del conocimiento. Nos subimos muy tarde al tren de la Revolución Industrial, no nos perdamos esta nueva oportunidad. Y esta oportunidad es necesariamente digital. Sea cual sea el modelo de desarrollo, la visión de largo plazo, el sueño país que queramos construir, la dimensión digital estará en su centro. Pero a quienes firmamos esta carta nos convoca, por sobre todo, la posibilidad de construir un Chile con un acceso más equitativo a las oportunidades, y es quizá ahí donde la tecnología juega su rol más transformador, al democratizar de manera radical el acceso a la fuentes de información, de conocimiento, de creación de valor, de desarrollo personal.


Estamos ciertos que es posible. Los problemas de Chile tienen que ver con todas y todos. La mejor forma -quizá la única- de iniciar un camino hacia su superación es integrando de manera activa a la ciudadanía y su creatividad en el diseño de las soluciones que den respuestas a sus necesidades. En eso, la tecnología es hoy uno de los principales medios habilitantes. Algo que en la presente campaña para escoger al Presidente de Chile por los próximos cuatro años, parece no haber sido entendido. Hablamos de fomentar la capacidad de conversar de los ciudadanos a través de estos medios y, de parte de las autoridades, a explicitar su compromiso de escuchar, responder y finalmente actuar basados en lo que dichas conversaciones generen.


Por eso, al futuro Presidente de Chile, lo invitamos a cambiar la mirada, a refrescar la visión. Lo invitamos a asumir que el futuro de Chile será digital o no será, un futuro que se lo debemos a nuestros hijos.



(*) Este texto está inspirado en la Carta Abierta al Futuro Presidente, publicada en cuatro blogs españoles en marzo de 2008, y la Carta Abierta a Políticos y Candidatos "2.0", publicada por Paulo Saavedra en abril de 2008.


Imagen; Flickr Carlos Varela

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lunes, noviembre 16, 2009

Bread crums


Paso a paso, voy construyendo un camino, no miro hacia atràs, se que no ha quedado un registro.
Caminado voy dejando una marca, y de cuando en vez, la vuelvo a buscar.

Me siento a pensar en ti... y te dedico una mirada.. un espacio de tiempo

martes, noviembre 10, 2009

Berlín, el muro a 12 mil kms


Era un día viernes 10, y yo vivía de lo más despreocupado.
Hacía poco, la red (BITNET/Internet) había ya demostrado su capacidad de romper fronteras, cuando en abril nos enteramos en tiempo real, de la masacre en la Plaza de Tiananmen, donde otra dictadura comunista había recurrido al asesinato, la mentira y la complicidad de otros países para tratar de esconder la verdad.

Un amigo en la sala de máquinas me llama y me dice "Mauro, mira... se acabo el muro de Berlin". Recuerdo que mi primer pensamiento, fue que estaban haciendome una broma.

Estabamos acostumbrados a que Berlin era una ciudad con dos caras.
Recién saliendo (sin salir) de una "dictablanda" militar, era una dicotomía esa sensación de no saber quien te decía la verdad, y el muro representaba lo peor de las dictaduras y nos gritaba que el comunismo, necesitaba celdas para que la gente no se fuera.

Fue emocionante, lloré pensando en un país dividido que tenía la oportunidad de reencontrarse. Lloré por la última persona que encontró la muerte al buscar la libertad, cruzando el muro.
Trate de imaginar lo que sentía la gente que estaba en ambos lados del muro, cuando no sólo se derrumbaran las piedras, si no también los prejuicios construidos en más de 40 años de guerra fría.
Quería estar allí! Hubiera dado cualquier cosa por golpear ese muro y ayudar a romper esa cicatriz indigna y traerme un pedazo.

Era joven, idealista y me sentí feliz de ver que se caía una mentira.

A 20 años y 12 mil kms, recuerdo que no era consciente que el mundo había llegado a un punto de inflexión y que después de eso, nada volvería a ser igual.

No me dí cuenta como de a poco, las palabras "enfrentamiento nuclear", "comunismo", "libertad" comenzaron a cambiar de significado mientras desaparecía el concepto de "guerra frìa"

En particular, no me dí cuenta cuando el muro dejo de ser de piedra y rodeo al planeta.

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jueves, octubre 29, 2009

Mi primera mirada en GoogleWave

(Tenia pendiente este post desde hace unos días/Aviso, está fome)
Comencé a escuchar de Wave de las lineas de mi amigo Edo Diaz (@lnds) desde junio, pero cuando traté de inscribirme como desarrollador, ya era tarde =(



Algunos intentos de definición de GoogleWave, y sobretodo el críptico video introductorio, entregaban lo necesario para aumentar la expectativa.

¿Cómo consigues una invitación?


Para conseguir una invitación, debias ser desarrollador inscrito de Google, inscribirte en la página y... esperar. Estas subscripciones se acabaron MUY rápido.

Cada persona "invitada" puede a su vez, invitar a 8 personas, tus mejores amigos (supongo)así que te queda tener un amigo.. mi jefe recibió invitaciones... pero no soy su amigo =(
En todo caso, en esta etapa, GoogleWave es un desafío Zen... que requiere muuucha paciencia

¿Que es?


GoogleWave promete ser la herramienta que deje obsoletos todos los mecanismos actuales de comunicación, no es facebook, ni twitter, pero Wave va a dejar a estos en el olvido... eso decia la publicidad!

Mi experiencia


Viendo que por mi oficina no me iban a llegar invitaciones (buuh), decidí preguntar a mis amigos... rápidamente Sir Harold me aviso que a él le quedaban 2 de las 8 invitaciones, así que me envió la invitación el jueves 15 en su hora de almuerzo.
Recién el sábado casi a las 10pm llegó la invitación, sólo demoró 55 horas.

Mi primera experiencia es... rara...
Es una excelente herramienta! Se acerca a una mezcla entre el chat y el correo.
En mi oficina casi todos tienen y casi nadie lo usa.
En teoría, es muy útil, en la práctica, es como tener el computador más moderno y no tener donde enchufarlo.
Como todos los gadgets del mundo web 2.0, sólo funciona, cuando tienes mucha gente con quien compartirlo.

Lo que se puede hacer


No es sencillo explicar lo que se puede hacer, porque es muy dinámico.
Al interactuar con otra persona, puedes ir comentando, mientras la otra persona está escribiendo en su "ola", en esta conversación puedes incluir imágenes, documentos, presentaciones y un largo etcetera.
Algo entretenido, es que cuando quieres subir una foto o compartir un archivo, basta con arrastrarlo dentro de la conversación
Se pueden crear "búsquedas activas", que generan "posts" en cada actualización asociada a la búsqueda

Y mil cosas que no he probado, como la inclusión de gadgets, el uso de "robots" para traducir "en vivo" y una cara

Pantallas


Adjunto algunas pantallas de la "experiencia"

El correo de invitación de Sir Harold


Ingreso al sitio



Consumo de recursos
Hay que reconocer que para todo lo que hace, consume pocos recursos... mucho menos que abrir cualqueir aplicación Office

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Del Escritor

  • Es Cainista
  • Escribiendo desde el ombligo
  • Creo que la verdad es una mujer muy fea, que las palabras lindas no siempre son ciertas, que lo cierto no siempre lastima y que hablar bonito no significa hablar bien. No busco la felicidad si se esconde detras de una mentira.
Más ...

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